Érase una vez un Ratoncito que paseaba por una calle buscando comida, con la mala suerte que al girar la esquina se topó con un gran Gato, el cuál empezó a correr detrás de él.
El Ratoncito, despavorido, corrió y corrió hasta que se pudo meter entre unos ladrillos y cobijarse detrás de su mamá la Rata.
La Rata, al ver que el Gato movía y movía los ladrillos, y al final conseguiría darles caza, cogió mucho aire, y se puso a ladrar muy fuerte. El Gato, al oír los ladridos, se marchó corriendo con el rabo entre las piernas.
La Rata, al ver que el gato había huído, le dijo al Ratoncito: “Ves hijo mío, te tengo dicho que es muy importante aprender una segunda lengua”.
Hace muchos, muchos años (bueno, no tantos, unos 20 o alguno más), podías ir al videoclub a alquilar películas como El Chip Prodigioso, Los Goonies, Regreso al futuro o Demons .Era una época feliz para los videoclubs, de hecho, no se concebía ninguna población sin su correspondiente distribuidor de video doméstico. Dichos establecimientos se abastecían de un catálogo extensísimo de películas, abarcando desde las grandes superproducciones hasta las mejores películas de serie B. Pero el populacho se vió inmerso en un dilema de carácter tecnológico. Tenía que elegir entre comprar un video Beta (de Sony) o un VHS (de JVC/Panasonic). Y es ahí donde nuestras madres preguntarían: Eso que es? Que diferencia hay?
Pues eso. Muchos españoles se vieron en el dilema de elegir entre los dos formatos de video más generalizados: Beta o VHS, ya que el 2000 no contaba con tanto apoyo, aunque yo aún recuerdo haber visto algún video de MazingerZ en casa de mis tíos (reproducía hasta 4 horas por cara!).
Como todos sabéis, al final el ganador fue el VHS. Hay algunas razones por las cuales salió vencedor de dicha batalla, y existen algunas razones que son de público conocimiento, pero no están del todo contrastadas. Una de ellas es que VHS permaneció gracias a que incluía en su catálogo un extenso surtido de cine Porno. Bonita razón, aunque no está demostrada del todo. Si bien es cierto que el beta tenía más calidad en su imagen, ésta no se podía apreciar con la mayoría de televisiones que tenía la gente en sus casas. De hecho, muchas de las remasterizaciones que nos llegan en DVD de algunos filmes de los 80 e incluso 90, están obtenidas a partir del master de beta, es decir, de las películas en Beta. Aún se utiliza el Betacord para la grabación profesional en algunos casos, por lo de su mayor calidad. Lo de que sólo cabía una hora no fue exactamente un motivo, ya que la limitación de 60′ concernía sólo a el sistema Beta I, y en 1976 fue substituido por beta II, en la que ya cabían hasta 150′. Pese a todos estos motivos, el VHS, dentro de una visión global, era mejor. Porqué? Pues porque fué apoyado por la mayoria de distribuidores de video, y por lo tanto su catálogo era más extenso, porque JVC concedió licencias a terceras marcas para que fabricaran sus propios reproductores VHS, con lo que sus reproductores domésticos tenían menor coste, y tuvo la suerte de gozar de mayor popularidad, lo que nos demuestra que por superior que sea una tecnología respecto a otra, al final, lo que decide su éxito es la popularidad entre el público. Larga vida al VHS, muerte al BETA!!! (Aunque yo tenga cierta simpatía por dicho formato).
Bien, partiendo de esta base, y como muchos de vosotros sabéis, ahora mismo, mientras leéis esto, se está librando una batalla “formatil” entre Toshiba y Sony (one more time!). Toshiba defiende su HD-DVD (High Definition Digital Versatile Disk), y Sony su Blu-ray. Los dos vienen a ser algo parecido, ya que ambos funcionan con el sistema de láser azul, con menor longitud de onda, y que por lo tanto necesita de menor espacio para almacenar datos. Como decía, son parecidos, aunque incompatibles.
Ante ésta batalla, es el usuario, el consumidor, el que se ve perjudicado, ya que, hay alguien que se atreva a pronosticar de forma segura cual es el formato que al final permanecerá? Si bien es cierto que hay gente, que está más informada y puede tener formada su opinión al respecto, la mayoría de gente no sabría las diferencias ni entre que formato escoger. Yo ya tengo mi opinión. En el último CES (Consumer Electronic Show) celebrado en Las Vegas, todo un clásico de las ferias de tecnología, parece que sony ha obrado la revancha a los que dejaron en su dia al beta en la cuneta. Warner ha decidido apoyar en exclusiva el Blu-ray, a lo que le siguió Universal. Incluso la industria del cine porno, que tal vez declinó la balanza de parte del VHS en los 80, parece que apoya el Blu-ray, pese a las reticencias de Sony. A dia de hoy, el formato Blu-Ray cuenta con casi el 70% del apoyo de la industria cinematográfica, con el respaldo de estudios como Disney, 20th Century Fox, MGM o Lionsgate, a los que se suman recientemente Warner y Universal.
Con casi todas las distribuidoras en el bolsillo, y sin entrar a valorar la carga tecnológica de cada formato, del cual sólo diré que Blu-Ray tiene más capacidad, pero HD-DVD es más versátil, voy a aventurarme a predecir que, o mucho cambian las cosas, o Sony le tiene la mano ganada a Toshiba. A ésta, creo yo, sólo le queda la opción de que se tome como estándar en los reproductores el modo dual, es decir, que reproduzcan tanto un formato como otro, cosa que, veo un poco lejos de la realidad. Sea como fuere, al final al que nos va a tocar rascarnos el bolsillo es a nosotros, con la compra de un reproductor de alta definición, y claro, cómo no, de un televisor que pueda reproducir tal formato, y ya para los más cinéfilos (o caprichosos) de un sistema de sonido 5.1 Dolby DTS.
Sólo una reflexión. Cuando pongáis un dvd en vuestro flamante reproductor digital, recordad que ántes que él se convirtiera en el rey de la casa, veíais las películas con su padre, el VHS, que ahora descansa melancólico en algún rincón de vuestras casas, esperando el día que queráis volver a ver vuestro vídeo de la comunión, y desempolvéis todos sus botoncitos, haciéndole revivir el pasado, cuando las estanterías estaban llenas de grandes y pesados estuches, cuando para ver bien una cinta había que “tocar el tracking”, esos días en los que él era, el rey del vídeo doméstico. Una oración para el VHS.
Alguien dijo por aquí...