Ca ú la fá d’una manera…

30 05 2008

Y no, mis queridos amigos, no hos hablo de temas sexuales, sino de uno de los más exportados, imitados y glorificados platos de la gastronomía española. En concreto, de la paella valenciana. Y si, creo que es justo reclamar el origen de este exquisito plato a la zona levantina de nuestra piel de toro. Acaso queremos nacionalizar el Pote? No, ya que todos sabemos que es Gallego. O el Cocido? No, ya que su origen es Madrid. O el gazpacho? Andaluz, claro. Por suerte para aquellos que disfrutamos del buen yantar, nuestra geografía se halla trufada con las más exquisitas especialidades gastronómicas, que hacen de nuestra cocina una de las más exquisitas del mundo.

Sobre la paella, se podría escribir un libro entero de recetas, historia y demás. Pero un libro de los gordos, no como el del niño del pijama a rayas, un libraco, libraco. La paella es un plato ampliamente exportado, porque España, y en especial el levante y el sur español eran zonas muy turísticas, y la paella se servía en los menús de un bar sí, otro también. Incluso hoy en día, no hay turista que se precie, que no desee probar una buena paella, porque lo de los toros y el tablao, me suena un poco antiguo, no? Pero muchas veces, en los restaurantes, a estas pobres personas, les dan gato por liebre, ya que si es cierto que en cada casa la receta de la paella se adapta según el gusto de los comensales, a veces se sirven platos de arroz que nada tienen que ver con la receta original, sólo tienen en común que los dos tienen como base el arroz.

Sería provechoso para dignificar el plato, que se establecieran unos estándares, ya que cada uno tiene su forma de hacer la paella: con pollo, con conejo, con los dos, con marisco, con caracoles, con albóndigas de carne, con verdura, sin ella… Pero unificar un poco la receta haría que se pudiera exportar de forma más unánime y provechosa. Pero ahí estriba su principal problema… cuál es su origen? Alicante? Castellón? Valencia? Madrid? Murcia?

Bueno, después de todo esto, vamos a ver unos ejemplos, a ver si encontráis las diferencias entre las recetas.

Si mala no estará. Mala, seguro que no está, pero es que yo que sé…

Nyáaas, coca!! Ah, por cierto, un saludo a Nanako, que el día que fuimos a hacer una paella y le explicamos que los suculentos y deliciosos torreznos que nos estábamos (h)incando eran “the face of the pig” fritos, su cara era un poema. Pensaba que le estábamos tomando el pelo. Ahora que, explicándole lo que era una zambomba, no se que fué peor…

Ahora una paella como más o menos la hace mi madre, o como la hacen en el Brasilia.

Bueno, pues eso, ya saben, judguen, comparen, y si encuentran algo mejor…