Lucio Fulci

12 11 2008

Hola. Que tal? Como hace tiempo que no escribo por aquí, creo que la mejor manera de recordar como se hacía, es soltar un rollazo de algo que a mí me interesa, pero que a vosotros no tiene porqué hacerlo, aunque es mi intención en un principio. A ello.

El capítulo que hoy vais a leer trata sobre uno de los directores de cine de terror europeos que más polarización ha creado en los años 70 y 80. Os hablo de Lucio Fulci. Si buscáramos algo parecido actualmente, posiblemente, lo más similar sería Tarantino. O lo amas, o lo odias. Sin entrar demasiado en detalles os diré que Lucio, nacido en roma en el 1927, fué uno de los directores más prolíficos de Italia en los años 60 y 70. En los inicios de su filmografía podemos ver algunos westerns, y otras películas de lo que se acuñó en italia como “Giallo”, que no es otra cosa que la semilla de los filmes tipo serial-killer que tanto gustan en los USA. No obstante, a Fulci le llegó el éxito con las películas de zombis y terror, género que irrumpió con fuerza en los cines de todo el mundo a finales de los 70, debido, en gran parte, a las películas que otro maestro del cine de terror, George A. Romero, producía en las américas.

En 1979, en el estreno de Dawn of the Dead, su productor, Darío Argento (el cual voy a pasar de largo, porque bien merece una mención aparte), decidió estrenarla en Italia como “Zombi”. Es aquí cuando Gianfranco Couyomdjian, Ugo Tucci y Fabrizio de Angelis, productores italianos, con gran vista de lo que podía ser un filón en las taquillas, “adaptaron” lo que eran las películas de zombis al estilo romero, y encargaron su proyecto a Fulci, que aún copiando la idea original de dichas películas, consiguió darle un carácter personal. Con un poco de cara, todo sea dicho, titularon a su película “Zombi 2″, aún no teniendo nada que ver con la anterior. Esta “apropiación” de título, hizo que Argento y fulci tuvieran una serie de desavenencias.

Eeeesto, que estaba diciendo? ah si. Que todo el rollete éste es para deciros que tenéis que ver tres películas que “inoficialmente” podriamos llamarlas como “La trilogía de las puertas del infierno”. Todas ellas hechas por Fulci, evidentemente. Para que conozcáis un poco el estilo del director italiano, decir que es uno de los directores que más utilizó recursos gore y ultraviolentos en su época, y que sus películas, consecuentemente, fueron prohibidas en multitud de países, o recortadas de forma severa. Si hay una característica que define todas sus películas es su tratamiento de la cara y los ojos. Si en alguna escena, ves que se destroza alguna cara, y se mutilan los ojos, probablemente, estás viendo una película de Fulci.

Ah, por cierto, no os voy a contar de que van. Mejor las veis.

Vamos con la primera. “Pánico en la ciudad de los muertos vivientes”.

A continuación, la que a mi parecer, es la obra cumbre de la obra del director, “El más allá”

Y para terminar, “La casa al lado del cementerio”

Me gustaría destacar que las bandas sonoras de las películas de Lucio, corren a cargo de Ennio Morricone, en lo que serían los giallos y westerns, y de Fabio Frizzi en el género de terror. Ahí es nada. Tal vez algún día hable de Fabio Frizzi, el que para mí es uno de los mejores creadores de BSO del género de terror.

Saludos.





Dentro de muy poco…

13 05 2008

Después de enterarme de esta noticia (2), lo primero que me vino a la cabeza fue esto

… they’re coming to get youuu…





Dentro de muy poco V

22 01 2008

El IV lo podeis encontrar aqui.

Empezaba un nuevo día para Emilio. Desde hacía una temporada eran todos iguales para él, pero él era feliz, ya que el trabajo en el campo era la tarea más gratificante que conocía. Desde pequeño, le gustaba ir con su tío a cuidar de las tierras. Es por ésto que cuando llegó el momento de elegir unos estudios, lo tenía claro. Sabía que existía una FP de especialidad agrícola. Para cuando terminó, ya tenía guardado un puesto cuidando de las tierras de la familia de la mujer de Enrique, el hermano de su padre con el que iba de pequeño. La mujer de Enrique, venía de una familia bien posicionada, y tenían muchas tierras, pero al no tener hijos, y tener los dos un buen empleo que los ocupaba totalmente, él era la persona de más confianza y más cualificada para ésta tarea.

Hacía un par de semanas que no bajaba al pueblo, ya que allí había una buena casa en la que quedarse. Había decidido no bajar a ver a sus amigos porque quería estudiar para el carnet de moto, y tampoco quería gastarse dinero, ya que una vez tuviera el carnet, ya tenía mirada la que quería comprarse. Así que se había aprovisionado de comida, y con lo que daba el huerto, iba tirando. Aunque decidió que después de comer bajaría a ver a su madre, a comprar un poco, y a ver a su hermano, al que le había pedido que le bajara de internet algunas películas de artes marciales, con las que Emilio amenizaba las solitarias noches en el campo, ya que allí arriba no tenía antena de televisión.

Después de lavarse la cara y tomar un café, cogió el tractor y subió camino arriba, a revisar si el huerto de más arriba se estaba regando bien, y de paso, a ver si los calabacines estaban creciendo como tocaba. Era un día soleado, pero corría una fresca brisa. Un día de esos que apetecía estar al sol. Una vez se encontraba en lo más alto que alcanzaban las tierras, miró hacia el pueblo que quedaba más abajo. Un pueblo tranquilo, apacible, tal vez hoy especialmente quieto, pensó Emilio. Parecía que no se moviera ningún coche. Pero desde allí tampoco se veía especialmente nada.

Después de ducharse y comer, puso una película de Tony Jaa, ya que Emilio era un apasionado de las artes marciales. Cuando se aburría un poco entre naranjo y naranjo, cogía la azada y la blandía como si de una espada samurai se tratara. Había fabricado en un rato un largo palo con una hoz afilada en la punta, con la que jugaba a cortar los matojos que crecían en los bordes del camino. Realmente ya tenía un dominio considerable de dicha rudimentaria arma.

Cuando terminó la película, se subió a su coche, el cual hacía unos 15 días que no arrancaba, y encendió la radio, pero parecía que se había estropeado, ya que no conseguía sintonizar ninguna emisora. -Ya te quieres jubilar?- le dijo a la radio bromeando, mientras los números de la frecuencia continuaban rastreando de forma ininterrumpida. Iba hacia la gasolinera a repostar, y de paso, comprar alguna bebida fresca. De camino, la radio se paró en una frecuencia, en la que, con mucha dificultad se escuchaba a alguien diciendo algo sobre la prisión, y que se estaban acabando las municiones.
Una vez llegado a la gasolinera, se encontró con otro coche delante del suyo. Él era una persona paciente, pero 10 minutos esperando a que el propietario del coche de delante saliera de dentro era mucho incluso para él. Así que bajó dispuesto a entrar dentro de la gasolinera para ver de quién era el coche. Empujó la puerta y entró, pero allí dentro parecía no haber nadie. Sólo una mancha roja, un rastro rojo que corrompía el suelo del establecimiento. -Hola!? Buenas tardes!… Disculpen!… Me puede atender alguien? Parece que se han tomado el día libre.- Volvió a salir y pensó en mover el coche él mismo. Miró primero dentro y vió que estaban las llaves puestas, y en el asiento del acompañante había un periódico que decía en titulares. “La infección se propaga rápidamente, el gobierno traza un protocolo de contención…”. La fecha databa de hacía 6 días. -Estos son los inconvenientes de estar aislado, que no te enteras de nada-. Todo aquello era muy extraño. Quitó el freno de mano del coche, y lo empujó hacia delante, lo suficiente para que la manguera del surtidor llegara a su coche. Mientras llenaba el depósito, encendió su teléfono móvil, pese a las advertencias de los carteles -Que puede pasar?-. “Sin red” aparecía en la pantalla. Menos mal que parecía que alguien salía de detrás de la gasolinera. Cerró el tapón del combustible y preguntó. -Disculpe! Es suyo el coche? Oiga??- Aquel tipo parecía no inmutarse. Probaría a acercarse para ver si conseguía hablar con él. Cuando estuvo detrás, le dió unos toques en la espalda. -Perdone, caballero… oiga…- Nada más oír esto, éste se giró, abalanzándose con violencia encima de él, y dejando ver un rostro desfigurado, y manchado de algo que parecía sangre. De pronto, se vió en el suelo con aquella persona o lo que quiera que fuera encima de él, gritando de forma incomprensible. Pudo deshacerse de él con un empujón, y se puso de pie enseguida, pero su improvisado adversario volvió a arremeter, aunque Emilio lo tumbó otra vez, de un buen golpe, como tantas veces había visto hacer en las películas. Aquella persona se quedó en el suelo, temblando de forma espasmódica, pero él no se lo pensó, corrió hacia su coche, arrancó el motor y dió media vuelta para salir rápido de allí. Antes de que hubiera hecho la maniobra, ya tenía otra vez a ese tío intentando romper la luna del coche para entrar a él. Entonces pisó el acelerador a tope y vió como su nuevo amigo se hacía pequeño por el retrovisor. Mientras retomaba el aliento, y asimilaba lo que le acababa de pasar, pensó donde debía de ir. Tal vez lo mejor que podía hacer era volver a la casa, coger la hoz con la que tanta destreza tenía y ir a su casa para ver si encontraba a su hermano y le explicaba que demonios estaba pasando.





Dentro de muy poco III

14 01 2008

- Parece que ya están en la puerta de la calle. Las maderas que he puesto harán algo posiblemente. Creo que es el momento. – Decía Jose María mientras abría el pequeño armario del baño y cogía un frasco.
- Gracias por todos estos años de matrimonio. Hemos conseguido crear una buena familia, una familia honrada. Espero que nos podamos encontrar cuando nos vayamos de aquí
- Yo también te quiero, y te buscaré hasta que te encuentre.- Dijo Lourdes, su mujer.

Todo fue muy raro desde que empezaron a salir las noticias en la tele. Recomendaban a todo el mundo tener mucha precaución, pasar todos los controles de esterilización del ejército, pues parece ser, que una infección de origen un poco extraño se estaba propagando por la población. No obstante, la gente estaba ya muy acostumbrada al sensacionalismo de las noticias, y hubo quien no hizo demasiado caso, esto es como lo de la gripe aviar, dijeron algunos. Otros muchos, los más mayores, los que habían pasado la guerra, se agolpaban en las puertas de los comercios para almacenar todo tipo de víveres en forma de conservas y alimentos deshidratados. Jose María era conocedor de la verdad, sabía porqué estaba pasando todo esto. Permitir abortar a las mujeres, consentir el matrimonio entre personas del mismo sexo, constantes ataques a la familia, la juventud descontrolada en manos de las drogas y el libertinaje… Si hasta su propia hija le había insinuado que se quería ir en vacaciones de pascua con un tal Javi a la playa de Gandía! Su señor, su dios, era comprensivo, pero tantas faltas y pecados tenían que desembocar en algo grave. Esto no era sino una plaga enviada desde los cielos para castigar a la humanidad por cometer tantas atrocidades.

- Sabía que este día llegaría, pero pensaba que no iba a ser tan pronto. Pensaba que podríamos confirmar a Mercedes. – Decía Jose María mientras vaciaba unas cápsulas en cuatro vasos de leche.
- Tranquilo Jose María, has criado unos buenos hijos, y seguro que nuestro señor los acoge en su seno.- Decía Lourdes mientras caminaba hacia el salón, donde estaban reunidos ya Mercedes y Lucas, alrededor de la mesa.
- Venga niños! Como os vengo diciendo estos días, ha llegado el momento de hacer ese largo viaje del que os he hablado.
- Donde vamos papá?- Decía Lucas, el pequeño de los dos hermanos, al tiempo que los golpes en la puerta de la calle del edificio se hacían más intensos.
- Ya os he explicado que vamos a hacer un largo viaje, y vamos a ir a un sitio donde vamos a estar muy bien, muy tranquilos, y donde los condenados que vagan por las calles ya no estarán.
- Yo no me quiero ir, todos mis amigos están aquí, estas pascuas vamos a ir a Gandía! No me voy a ir a ningún sitio! Prefiero quedarme en casa la abuela!- Al tiempo que Mercedes decía esto, ya se oían pasos en la escalera, y los primeros golpes en la puerta de los vecinos de abajo.
- La abuela seguramente ya estará en el lugar allí donde nosotros vamos- Dijo Lourdes
- Venga, ha llegado el momento de marcharnos, pero antes nos vamos a tomar estos vasos de leche y vamos a rezar un poquito, vale?
- Papá, que son esos gritos que se escuchan por debajo?
- Nada Lucas, nada. Venga, tómate tu vaso de leche.
- A mi no me apetece ahora un vaso de leche!
- Mercedes, hazle caso a tu padre y tómate el vaso de leche.

Cada vez los pasos por la escalera eran más cercanos, y los gritos más desgarradores. Cuando parecía que los ruidos habían cesado, se empezaron a escuchar golpes en la puerta de Jose María. Cada vez se oían de forma más continuada, y con más intensidad.

- Papá! alguien llama a la puerta! Voy a ver quien es?
- No, Lucas, termina ya tu vaso de leche. Hijos, quiero que sepáis que vuestra madre y yo os queremos mucho. – Decía Jose María con serenidad mientras Lourdes dejaba ver unas contenidas lágrimas.
- Que pasa mamá? Me encuentro mal…
- Nada, Mercedes escucha a tu padre, por favor.
- Venga, repetid conmigo, Creo en un solo Dios, padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible… – Mientras Jose María decía estas palabras, Mercedes apoyaba su cabeza en la mesa, cerraba los ojos, y Lucas empezaba a irse de costado hasta que su cuerpo descansaba sobre la espalda de su hermana. Los golpes en la puerta se hacían más y más fuertes, y un murmullo donde se intuía una decena de personas o más se hacía presente.
- Lourdes, te quiero.
- Y yo a tí.- Decía entrecortadamente Lourdes con los ojos casi cerrados antes de que su cabeza se echara para atrás.
Jose María se sentó como pudo en la silla, ya que tenía ya muy nublada la vista, apretó con fuerza su rosario y continuó con sus palabras, mientras los golpes dejaban paso a un sonido de madera astillándose.
- Y resucitó al tercer día, según las escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre, y de nuevo vendrá con gloria, para juzgar vivos y muertos, y su reino no tendrá fin…..

Cuando los infectados entraron por la puerta, Jose María ya estaba en el suelo, con lo que desgarrar su cuerpo fue una tarea fácil. Mientras unos cuantos se peleaban por el pequeño de los hermanos, la sangre de alguno de ellos manchaba un libro abierto que descansaba encima de la mesa. En el hueco que la sangre dejaba ver, se leía: “Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.”

Inspirado en Dentro de muy poco





28 semanas después

30 06 2007

poster 28 semanas despues

Como os anuncié en su día, el 29 de Junio se estrenaba esta peli, secuela de la maravillosa “28 días después”. A diferencia de la primera entrega, dirigida por Danny Boyle, Juan Carlos Fresnadillo dirige esta secuela, mientras Dannny asume el papel de productor.

La película comienza 28 semanas después del momento en el que termina la primera. Lo que hace que la peli sea tan creíble, y por ello nos veamos inmersos en ella es que el tema de la infección está tratado con bastante rigor. Es una tipo de cine que se podría definir como ciencia-zombi, ya que es una película de ciencia-ficción de zombies, pero sucede todo como posiblemente sucedería en la realidad. La introducción de la película después de la primera escena es muy bueno, ya que nos sitúa perfectamente y nos hace comprender cual es la situación.

La película se inicia con una escena trepidante, con un ritmo endiablado, que hace agarrarte a la butaca nada más empezar. Después de esto, asistimos a un pequeño receso, donde otra vez, los planos de una ciudad post-apocalíptica que ya vimos en la primera, vuelven a mostrarse, si cabe, con más realismo y más crudeza. La película mantiene, a partir del primer tercio del metraje, un ritmo y una tensión que van en aumento hasta el final de la misma. El tratamiento de la violencia hace que, como toda película de zombies que se precie, nos haga estremecernos ante alguna imagen. Sangre por doquier, caras desfiguradas, y algún susto que otro susto, complementan esta película.

Para mí, ésta película, en conjunción con su primera parte, y su tercera y final, que según mi opinión, es de obligada creación, formarán una trilogía, que salvando las distancias temporales, estarán a la altura, o incluso serán mejores en su conjunto, que alguna otra trilogía zombi que todos recordamos. Recomiendo a todo el mundo, no sólo a los consumidores de cine zombie, que vean ésta película.








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